LA DIGNIDAD DE SER MAESTRO
Aquellos
que llevan la digna labor de enseñar son los maestros.
Ellos
construyen, modelan, cimientan, siembran y conducen los conocimientos
fundamentales para el futuro de los niños y adolescentes.
Ser
Maestro no es nada más cubrir un horario de trabajo, ni cumplir con los
contenidos del programa escolar. Es ir más allá, ¡formar personas provechosas y
exitosas!
Ser
Maestro es pulir, cincelar y diseñar con paciencia y tolerancia las habilidades
de cada estudiante. Haciendo con ellos una obra de arte universal.
La
dignidad del Maestro es mantener su ética profesional y responsable en
bienestar a su propia actitud personal, su actuar y educar.
La
dignidad del maestro se cultiva, se abona, se alienta, se enriquece y se
valora, con sus propias acciones.
Por
su gran valor, la dignidad del maestro se fomenta día a día con el ejemplo
innegable
La
dignidad del Maestro es un regalo para la sociedad, es un estímulo para las
familias, es una bendición para los estudiantes. ¡Es un triunfo para sí mismo!
Maestro,
maestro: ¡Cuida esa dignidad que tu propia profesión te ha heredado!
“Tu
misión emana desde lo más profundo de tu ser, y se cumple si desarrollas y
transformas con coraje tu interior, tu realidad y tu medio…
Si
eres solidario con tus semejantes, con tu naturaleza y convicciones, entrega,
amor y felicidad.
Si
te demuestra continuamente a través de retos de lo que eres capaz de Ser o de
Hacer, y aprender a trascender a través de tus Actos en el tiempo y el
servicio.
Si
te niegas por cobardía, comodidad o enajenación…
Nadie
podrá reemplazarte y quedaras sin realizarte”.
Anónimo
Estudié mi primera etapa en esa escuela y aún cuando puedo me llego y hago visitas, tengo muchos recuerdos y le doy gracias por ser quienes son, maestra Leonor que hoy día puedo decirle colega, y a la Directora Guerrero gracias... Vi que hay cambios en el uniforme y me encanto... Dios les bendiga!
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